viernes, 28 de marzo de 2014

Día 19

Hoy puedo remolonear un poco más en la cama porque entro a las 11, y de verdad que necesito hacerme con todas las fuerzas que pueda.
El autobús viene tarde y está llenísimo de gente, tanto que en algunas paradas ni siquiera abre la puerta para que no entren más personas. Y para colmo hay una manifestación de estudiantes muy cerca de mi parada que provoca una pequeña retención. Llego justa al curro, me cambio y empiezo con ganas. Tomate, alcachofas, alcachofas y aún más alcachofas. Preparo las verduras al grill para la mesa grande de después y mozzarella rebozada para el grupo de la noche. Como un couscous vegetariano excelente que ha preparado S., y cuando él se va, me quedo con F. y A. para hacer el grupo grande. Todo va de maravilla. Ayudo a emplatar y voy trayendo cosas de la nevera para seguir con el servicio. Llegan los postres y... quieren nueve tiramisús, nueve; y evidentemente, no hay. Saco nueve copas para montar los postres en un momento, y cuando ya llevo más de la mitad, viene un camarero a decir que sólo hay que hacer cinco. Monto los tiramisús y la fruta mientras F. prepara los crèpes. En menos de lo que creíamos hemos terminado con el grupo, así que nos ponemos con el cocktel de esta tarde.
A. prepara un poco de pasta con atún y aceitunas y matamos el poco hambre que nos quedaba. Voy preparando tostadas y rellenos y... por fín llega mi momento. Hago mi primera salsa de achicoria y gorgonzola. Por alguna extraña razón no puedo evitar reírme cada vez que alguien dice gorgonzola, será porque me recuerda a Booth de Bones llamando eso a Gormogón. F. prepara lasagna con una pasta precocida que me parece venida del futuro, me encanta. Vuelve S. y empieza el servicio del cocktel. Ellos van cocinando mientras yo preparo crema pastelera. Aquí la hacen con proporciones distintas, así que me apunto la receta para la próxima vez. Hago yo solita la cena para la familia: pasta con salsa de tomate y ragout y filetes al horno con verduritas y patatas. ¡Yo solita! Miro el reloj y veo que ya casi se han cumplido las 8 horas máximas de trabajo que puedo hacer al día, así que F. me manda para casa.
Llego a casa cansadísima. Ha sido un día muy duro, así que ceno algo y a la cama, que mañana toca más.

1 comentario:

  1. esa pasta pre-cocida creo que es la que usa mi madre en la lasagna tb :P

    ResponderEliminar