V.
me despierta a las pronto por la mañana, pero en cuanto se va, me
doy la vuelta y vuelvo a dormitar. A las 11:45 repto por fin fuera de
la cama, voy camino a la cocina y justo antes de llegar me encuentro
con P. Como V. se ha ido con sus hermanas a pasar el día fuera, P. y
C. me invitan a comer con su familia, para que no esté sola. Aquí
se come a la una, así que me pongo manos a la obra a hacer postre
express: torrijas para los mayores y copas de yogur, crema de
chocolate y plátano salteado para los niños. Jamás he hecho tanto
postre en tan poco tiempo.
Me
visto y bajo a ayudar con la comida: polenta con ragout todo junto y
por separado; y, como no, alcachofas. Estoy a reventar para cuando
llega el postre. Sacamos mis torrijas y las copas para los niños, y
aparte, el bizcocho de manzana que ha hecho P. y fresas para todos.
Uno de los niños no quiere su postre así que la copa va pasando de
mano en mano hasta que se termina. ¡Y hasta me piden la receta de
las torrijas! Todo un éxito y la verdad es que me lo he pasado
genial. El peque hasta ha preguntado por mí para despedirse porque
creía que no me iba a volver a ver.
A
la tarde hago poca cosa aparte de escribir un rato el proyecto y
descansar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario