Vuelvo
a juntar días porque son demasiado poco interesantes para
escribirlos por separado.
Remoloneo
en la cama todo lo que puedo el jueves. Hoy he dormido
estupéndamente, así que tener la mañana libre para estar
tranquilamente en casa es una delicia. Y para variar, no sé qué
hacerme de comer. Miro en la nevera y... pollo otra vez. Es lo peor
de hacer la compra para uno, hay productos que vienen en unos
formatos demasiado grandes para uno pero no hay nada más pequeños;
sobre todo productos frescos como carne y pescado. Me acabo haciendo
pechuga de pollo con ensalada. Que no falte la verdura. El curro va
fluido. Como los bizcochos no salieron bien no he podido traer para
que los caten, así que este finde toca hacer torrijas si o si, así
no hay peligro de levaduras.
Hoy
hay un grupo de 19 japoneses, así que me tocan emplatar postres a
diestro y siniestro. Menos mal que A. me ayuda con la fruta
preparada. Y yo que creía que me iba a librar de la fruta...
Conclusión, por mucho que F. amenace a A. De muerte, no puede morir.
Si muere nadie me ayuda con la fruta, así que, no me lo puedo
permitir. Después del trabajo, me tomo una cerveza con F. Charlamos
de cómo nos gustaría cocinar y de cómo es realmente estudiar en
una escuela de cocina.
Cuando
llego a casa me entero de que el equipo de Florencia ha perdido
contra la Juve, así que C. está un poco triste. Me meto de lleno
con V. en nuestra pelea personal contra los mosquitos. Resultado: V.
1 – Yo 2 – Mosquitos 0. Aunque no debimos acabar con todos,
porque al día siguiente tenía una nueva picadura.
El
viernes trabajo de mañana, así que desayuno y cojo el bus. En la
siguiente parada se suben 22 niños de unos siete años que van de
excursión con sus profesoras. Al parecer aquí los viernes son días
culturales y se hacen muchas excursiones en los colegios e
institutos.
En
el trabajo empiezo a limpiar alcachofas y picar pollo para hacer
polpettas (albóndigas) luego. Cuando termino, F. me dice de bajar a
tomar un café, pero a mi no me apetece. Al final me acaba
convenciendo, y menos mal. Bajamos y hay croissants para redesayunar,
y junto al café... ¡qué rico! Sigo preelaborando y ayudando a S. a
hacer mousse de piña, pero acaba siendo algo más parecido a mi
receta de 'Beso de melocotón'. Me mandan hacer los volcanes a mi
sola si supervisión, y lo hago genial, para variar.
A
la tarde planeaba hacer más cosas, pero cuando me quiero dar cuenta,
me he quedado sopa viendo una serie. Hago la cena mientras V. se va a
tomar algo, veo el capítulo que me he dormido y a la cama.
No hay comentarios:
Publicar un comentario