domingo, 23 de marzo de 2014

Día 14 y 15

Vuelvo a juntar días porque son demasiado poco interesantes para escribirlos por separado.

Remoloneo en la cama todo lo que puedo el jueves. Hoy he dormido estupéndamente, así que tener la mañana libre para estar tranquilamente en casa es una delicia. Y para variar, no sé qué hacerme de comer. Miro en la nevera y... pollo otra vez. Es lo peor de hacer la compra para uno, hay productos que vienen en unos formatos demasiado grandes para uno pero no hay nada más pequeños; sobre todo productos frescos como carne y pescado. Me acabo haciendo pechuga de pollo con ensalada. Que no falte la verdura. El curro va fluido. Como los bizcochos no salieron bien no he podido traer para que los caten, así que este finde toca hacer torrijas si o si, así no hay peligro de levaduras.
Hoy hay un grupo de 19 japoneses, así que me tocan emplatar postres a diestro y siniestro. Menos mal que A. me ayuda con la fruta preparada. Y yo que creía que me iba a librar de la fruta... Conclusión, por mucho que F. amenace a A. De muerte, no puede morir. Si muere nadie me ayuda con la fruta, así que, no me lo puedo permitir. Después del trabajo, me tomo una cerveza con F. Charlamos de cómo nos gustaría cocinar y de cómo es realmente estudiar en una escuela de cocina.
Cuando llego a casa me entero de que el equipo de Florencia ha perdido contra la Juve, así que C. está un poco triste. Me meto de lleno con V. en nuestra pelea personal contra los mosquitos. Resultado: V. 1 – Yo 2 – Mosquitos 0. Aunque no debimos acabar con todos, porque al día siguiente tenía una nueva picadura.

El viernes trabajo de mañana, así que desayuno y cojo el bus. En la siguiente parada se suben 22 niños de unos siete años que van de excursión con sus profesoras. Al parecer aquí los viernes son días culturales y se hacen muchas excursiones en los colegios e institutos.
En el trabajo empiezo a limpiar alcachofas y picar pollo para hacer polpettas (albóndigas) luego. Cuando termino, F. me dice de bajar a tomar un café, pero a mi no me apetece. Al final me acaba convenciendo, y menos mal. Bajamos y hay croissants para redesayunar, y junto al café... ¡qué rico! Sigo preelaborando y ayudando a S. a hacer mousse de piña, pero acaba siendo algo más parecido a mi receta de 'Beso de melocotón'. Me mandan hacer los volcanes a mi sola si supervisión, y lo hago genial, para variar.

A la tarde planeaba hacer más cosas, pero cuando me quiero dar cuenta, me he quedado sopa viendo una serie. Hago la cena mientras V. se va a tomar algo, veo el capítulo que me he dormido y a la cama.

No hay comentarios:

Publicar un comentario