Apenas
he dormido por los ronquidos de V. Hay que ver el ruido que hace para
lo pequeña que es.
Toca
turno de mañana en el curro. Como siempre, llego un poco antes y me
pongo con mis tareas rápidamente. Patatas en el horno y el pan en
marcha. Me pongo a preelaborar verdura y cuando F. saca las patatas
me dice que están absolutamente perfectas. Así da gusto ir al
curro. El servicio va rapidillo, como siempre y voy emplatando cada
vez más y hasta intento saltear. Pero para variar, pasa lo que pasa.
Para explicarlo facilmente: no tengo fuerza en el brazo ni para
levantar la sartén como para moverla y saltear. Después de
intentarlo un par de veces y acabar tirando cosas, me aparto con
elegancia y vuelvo a mi puesto de 'ni se te ocurra saltear más hoy'.
Cuando
llego a casa estoy tan cansada que me quedo dormir mientras escribo.
Horas más tarde me despierta V. con su taconeo habitual al andar/
patear la casa. Me empieza a hablar de llamar a un chico que conoció
el sábado, pero que si no es guapo y tiene coche que no quiere
quedar con él y cosas así. Es una chica muy superficial. He tenido
que aguantar muchas cosas a lo largo de mis 23 años. Si, es poco
tiempo y lo que me queda aún. Pero de verdad que con esta chica no
puedo.
Me
pongo los cascos y el volumen a tope y me pongo a hablar con los
compañeros de Erasmus y con mi familia. Por fin hay fechas de viaje.
Ahora toca organizar los días que vayan a estar aquí para
aprovechar el tiempo al máximo y que mi hermana vea todo lo visible
de Florencia y alrededores. Y encima ya he hecho planes para mañana.
A ver si sale todo bien y va mejorando la cosa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario