jueves, 20 de marzo de 2014

Día 12

Apenas he dormido por los ronquidos de V. Hay que ver el ruido que hace para lo pequeña que es.
Toca turno de mañana en el curro. Como siempre, llego un poco antes y me pongo con mis tareas rápidamente. Patatas en el horno y el pan en marcha. Me pongo a preelaborar verdura y cuando F. saca las patatas me dice que están absolutamente perfectas. Así da gusto ir al curro. El servicio va rapidillo, como siempre y voy emplatando cada vez más y hasta intento saltear. Pero para variar, pasa lo que pasa. Para explicarlo facilmente: no tengo fuerza en el brazo ni para levantar la sartén como para moverla y saltear. Después de intentarlo un par de veces y acabar tirando cosas, me aparto con elegancia y vuelvo a mi puesto de 'ni se te ocurra saltear más hoy'.
Cuando llego a casa estoy tan cansada que me quedo dormir mientras escribo. Horas más tarde me despierta V. con su taconeo habitual al andar/ patear la casa. Me empieza a hablar de llamar a un chico que conoció el sábado, pero que si no es guapo y tiene coche que no quiere quedar con él y cosas así. Es una chica muy superficial. He tenido que aguantar muchas cosas a lo largo de mis 23 años. Si, es poco tiempo y lo que me queda aún. Pero de verdad que con esta chica no puedo.

Me pongo los cascos y el volumen a tope y me pongo a hablar con los compañeros de Erasmus y con mi familia. Por fin hay fechas de viaje. Ahora toca organizar los días que vayan a estar aquí para aprovechar el tiempo al máximo y que mi hermana vea todo lo visible de Florencia y alrededores. Y encima ya he hecho planes para mañana. A ver si sale todo bien y va mejorando la cosa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario