viernes, 25 de abril de 2014

Día 33

Hoy la mañana va super bien, no paro de hacer cosas: tomates, el fondo, cortar calamares, saltear espinacas y vainas... F. está haciendo unos envoltorios de berza rellenos y no sabe cómo cocinarlos en el horno, si con papel de horno o sin él; así que me pide ayuda. Yo le recomiendo hacerlo al vapor y... ¡me hace caso! Salen de muerte, y perfectamente cocinados. Si él está contento, yo lo estoy más aún. Llega el servicio y poco después los postres. Cómo los cocineros están ocupados, me pongo con la fruta. La temible fruta. Pero... ¡ja, chúpate esa! ¡Fruta conseguida! Y yo solita encima. Antes de salir como un poco de risoto con alcachofas. Me da algo de vergüenza admitirlo pero, me empiezan a gustar las alcachofas. No hasta el punto de comerlas solas, pero si acompañan a algo, no están del todo mal.
Como tengo tiempo hasta la reunión en AeF, me voy hasta información y turismo para coger mapas para mi familia. De ahí me acerco hasta la estación de trenes a mirar horarios y... vuelta a información y turismo porque se me ha olvidado preguntar una cosa. Con la tontería son casi las cuatro, así que me voy a la accademia. Cuando llego ya están casi todos allí, pero la reunión tarda un poco en empezar porque la tutora aún está con el grupo anterior. Estamos una hora y media hablando por turnos en “italiano” de cómo nos va en el trabajo. Al salir, algunos nos vamos a tomar algo en el bar que hay al lado. Comentamos sobre todo el tema estrella de esta semana: han echado a uno de las prácticas y lo han mandado a casa. Pero claro, nadie sabe exactamente qué ha pasado y todo son rumores e historias que no acaban de coincidir.

Cojo el bus para ir a casa, me hago algo de cena y a dormir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario