domingo, 20 de abril de 2014

Día 32

Lunes. Pronto por la mañana. Desayuno en vena y al curro con las pilas cargadas. Esta semana hay muchas cosas que hacer antes del jueves, que es cuando viene mi familia.
Creía que iba a ser un día aburrido, pero de eso nada. Preparo la sopa yo solita, espinacas, vainas, alcachofas, las patatas, el ajo, y la crema pastelera. Y en el servicio salteo los contorni, lo que nosotros llamamos guarniciones. Preparo berenjena para un plato de esta tarde y... una vez más, menos mal que tengo a S., porque la fruta no me sale ni para atrás. Eso si, los spuminos me siguen saliendo de muerte.
Salgo del curro y cojo el bus, pero no para ir a casa, sino para ir a lo que parece ser el Ariznabarra florentino. Me paro en la parada que me había indicado google, pero creo que a veces se equivoca, porque la parada anterior me venía mejor. Llego después de una vuelta al Obi Hall. Encontrar la taquilla también es una odisea, menuda vuelta doy. Llamo al timbre y me atiende una chica super maja. Me hago entender bastante bien. Parece ser que mi italiano supermacarrónico es mejor cada día. Creo que no he gastado aún mucho del presupuesto de salir que me había marcado, así que me permito comprarme una entrada para la segunda zona. Señores, el 22 de abril me voy a ver el Rocky Horror Live. Vuelvo a casa dando medio paseo, medio bus. Así descubro que el 20 me deja cerca del Obi Hall, así que para ir no tendré problemas, pero cuando acabe el espectáculo, tendré que volver a pie, porque no hay buses a esas horas de los que me dejan cerca de casa.

Hablo un rato con la mia mama un rato y descanso el resto de la tarde mientras hago la lista de tareas por hacer antes del jueves.

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