El
jueves es un día tranquilo. Por fín ha llegado el primer día libre
de la semana y si, me lo paso durmiendo, viendo series y remoloneando
todo lo que se puede. Las hermanas de V. aún están aquí, así que
puedo descansar también a la tarde. Hay que ver lo mucho que se
cansa una trabajando cinco días a la semana, y eso que no hago las 8
horas de un trabajo normal. No me quiero ni imaginar lo que va a ser
estar en el mercado laboral real.
El
viernes también lo tengo de fiesta, aunque hoy sí que hago más
cosas que ayer. Ducha, desayuno y a limpiar mi parte del cuarto. La
semana pasada ya hice mis tareas, así que hoy adelanto mis tareas de
mañana. A ver si V. se da por aludida y limpia lo suyo, que menuda
semana llevamos...
Me
visto y me acerco a Asterion a apuntarme al Campeonato de Aventureros
al Tren de este domingo. Soy la octava de la lista, así que tiene
pinta de que será una competición pequeña. Vuelvo tranquilamente
en bus, me paro en Alberti y voy a la tienda de congelados. Compro
unas barritas de txaka y... ¡lubina! Hala, la casa por la ventana.
Dejo en casa la bolsa y salgo a la compra. Primero al Esselunga a por
verdura y de paso aceite de oliva, y luego al Lidl: arroz, yogures,
mermelada, pan y... pizza y patatas fritas, y hasta aceitunas sin
hueso. ¡Sin hueso! Al parecer hoy es un día de derroche total.
Me
hago arroz con verduritas y lubina a la mediterranea para comer. Esto
de tener dos días libres me empieza a gustar demasiado. Después me
pongo una serie y acabo durmiendo la siesta hasta que anochece. V. me
ofrece una y otra vez ir con ella y sus hermanas al Hard Rock esta
noche, que hay un concierto y es la última noche juntas en
Florencia... Pero me quedo en casa tranquilamente. No me apetece para
nada un plan así esta noche. Pero si cenarme la pizza viendo una
peli como si estuviera en casa tranquilamente. Qué recuerdos. A
medianoche me voy a dormir antes de que V. vuelva, a ver si así me
duermo rápido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario