lunes, 7 de abril de 2014

Día 24

Son las pronto por la mañana, fuera brilla el sol, y he dormido una hora menos por el cambio de hora: ¡a levantarse! Hoy me espera un gran día sin duda. Cojo el autobús y llego antes que nadie al restaurante. Me cambio y empiezo a hacer el caldo y a sacar lo necesario para el día de hoy.
Empiezo con más alcachofas, picar calamares y tostadas de pan. Una vez más, hago las patatas. Puede que ya os lo haya dicho, pero a F. le encantan mis patatas y siempre dice que son “las mejores del mundo”. F. termina el cuscus de verduras y yo voy montando los nidos de pasta filo. Hemos venido tan pronto que a las 11:30 está todo terminado y nos dedicamos simplemente a retocar cosillas y preparar decoraciones. Empieza el servicio y viene el grupo grande. Voy ayudando con los platos y me encargan cocinar el plato de pasta para el único niño que hay. Mucha responsabilidad. Llegan los segundo y los tres nos coordinamos para sacar todos los platos calientes, con todas las guarniciones e iguales unos a otros. De postre hay tarta de chocolate, pero no me quedo a ver cómo la sirven. F. me deja irme un poco antes para que llegue a tiempo al campeonato de Aventureros al Tren.
Llego a Asterion, me apunto y esperamos un poco a que lleguen todos los participantes. Al final somos 9, así que hacemos tres partidas con tres personas cada una. Quedo segunda en la primera, pierdo estrepitosamente la segunda y... ¡gano la última! Y de paliza encima, muahahahaha. Aún así, por puntuación, quedo sexta de nueve. No está mal para no haber jugado a esto en años. Ha salido tan bien la cosa que va a hacer otro campeonato por mayo, así que espero estar aquí para jugarlo también. Vuelvo tranquilamente para casa, medio camino de paseo medio de autobús.

Espumadera está muy contenta de que me haya atrevido a jugar y de que me haya ido bien el día. Quedan aún más semanas de las que me gustaría, pero creo que vamos bien.

No hay comentarios:

Publicar un comentario