jueves, 17 de abril de 2014

Día 29 y 30

El viernes me lo voy a saltar, porque contaros cómo planeaba hacer muchas cosas y al final me he quedado en casa dormitando es muy aburrido.

Sábado sabadete. A la mañana como cada sábado para mi toca hacer limpieza, pero esta vez no hago compra, que ya tengo suficientemente llena la nevera. Me hago un arroz con verduritas para comer y descanso un poquito antes de ir al curro. Hoy F. libra, así que estamos solos S., A. y yo, así que estoy algo nerviosa por si no entiendo lo que quieren que haga. Llego a la hora de siempre y me encuentro a S. cocinando ya. Preparo nada menos que 27 spuminos. Y eso sólo antes de una cena consistente en pasta picante y pollo frito. Empieza el servicio y S. me deja saltear espinacas y vainas; y a medida que avanza, nos coordinamos perfectamente y voy agarrando cada vez más la sartén. Cuando se apacigua en servicio me pongo a hacer crepes normales y los guardo. En los postres nos volvemos a coordinar para sacarlos todos rápidos y perfectos. Hasta el último spumino, que se desmorona, así que pongo otro en el horno y me como el que ha salido mal. Mirad como sufro...

Termina el turno por fin, pero hoy no es día para irse a casa. Hoy salgo con algunos compañeros del curro de fiesta. Incluso conozco a la novia del hermano de P., que es canadiense, y alaba mi pronunciación y nivel de ingles; cosa que me hace estar muy orgullosa de mi misma. Llego a las 4 de la mañana a casa y V. aún no ha vuelto, y eso que no iba a salir. Me meto en la cama y... hasta que nos olamos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario